Punción seca
La Punción Seca es una de las técnicas que se utilizan para tratar los Puntos Gatillo Miofasciales (PGM). Consiste en introducir en este punto una aguja estéril (similar a las utilizadas en acupuntura) con el objetivo de estimular el receptor muscular que producirá una relajación y un aumento de la elasticidad del músculo.
¿Qué es un PGM?
Un Punto Gatillo Miofascial es un nódulo o foco hiperirritable que se encuentra dentro de una banda tensa del músculo (conjunto de fibras musculares que presentan más tensión), y que es doloroso a la compresión. Cuando estos PGMs están activos pueden provocar dolor local o referido (a otras zonas del cuerpo) que muchas veces resulta incapacitante. Así mismo, también pueden provocar disfunción motora y fenómenos autonómicos.
De hecho, las conocidas “contracturas musculares” no son más que una serie de puntos gatillo que se presentan en conjunto, los unos al lado de los otros y producen dolor y tensión muscular.
Se llama Punción Seca porque no se inyecta ninguna sustancia a través de la aguja. Se trata de una técnica utilizada solo por fisioterapeutas que han realizado una formación de postgrado específica, y no se basa en los principios de la medicina tradicional china; se basa en los conocimientos de la neuroanatomía y el estudio científico del sistema musculoesquelético y del sistema nervioso.
Además, es una técnica local con la que conseguimos llegar al PGM de forma directa. Eso hace que sea una de las técnicas más efectivas para el tratamiento de dolores locales y referidos, limitaciones de la movilidad, acortamientos musculares, y otras disfunciones que tienen origen en el músculo.
Está indicada para tractar muchas disfunciones agudas o crónicas; dolor de cabeza, migrañas, dolor mandibular, cervicalgia (dolor en cuello y hombros), dorsalgia (dolor a la altura de las escápulas), lumbalgia, espasmos musculares, distensiones musculares, fibromialgia, epicondilitis, fascitis plantar, etc.
